Durante toda mi existencia, he conocido a miles de millones de personas. Desde la gente que no ha tenido ni una bocanada de aire que llevarse a la boca, a la gente que por capricho ha bañado todas sus pertenencias en oro puro. Desde almas indoblegables, hasta pobres y pateticas que darian lo que fuera por ser humilladas. Desde grandes reyes, a pobres sabios. Heterosexuales, homosexuales, bisexuales, locos maniacos, gentes logicas, sencillos y complejos, anchos y largos... Ya hace mucho que ni tan siquiera me importa.
No digo que de vez en cuando no encuentre a alguno interesante, en la historia de la humanidad siempre ha habido grandes estrellas, algunas fugaces... ¿Como se llamaba aquel tipo? ¿Martin Lighter Algo...? La mayoria le llamaban "negro" de forma despectiva, sigo sin entender como una mente tan brillante acabo asesinada, por el color de su piel y sus ideas... total, sois de distintos colores pero a mi todos me pareceis lo mismo... Teneis una capacidad muy autodestructiva, acabais aburriendome porque ya se hacia donde vais a tirar...
Alguna vez he tenido conversaciones con alguno de los vuestros, algo bastante excepcional. Recuerdo a aquel hombre... lo siento no recuerdo su nombre, tengo una larga lista en mi... "trabajo". Dire que era macedonio, un gran hombre, no me tenia miedo. Tenia miedo de todo lo que no podria hacer sabiendo que yo estaba de visita, aunque esa no era la primera vez que me veia. Me habló de como hizo una promesa, con su tio, unir el mundo bajo dos soles, llevar el helenismo al mas recondito rincon del mundo conocido y por conocer. Estaba destinado a la grandeza profetizaron en dos sagrados lugares al mismo tiempo, por lo visto yo no entraba en sus planes.
Ese es el mayor problema que tengo, a pesar de que sabeis de mi existencia, parece que os sorprendo cada vez que me veis. Es como si no fueseis capaces de asimilar que todo lo que tiene un principio ha de tener un final. Al principio llegabais a enfadarme, pero despues de tanto tiempo casi he tomado como normal lo que no lo es, ver vuestra cara de estupor, como os derrumbais ante mi llegada aunque habeis hipotecado muchas veces vuestra vida con estupideces que os avocan a estrellaros... La maldicion de los 27 lo habeis llegado a llamar. Que insulsos sois casi siempre.
Pero lo que mas odio no es todo esto, no os odio a vosotros, lo unico que detesto es la soledad. Nunca he podido sacar una sonrisa a ninguno de vosotros. Ni he podido entablar una amistad. Escuchar las palabras finales de un hombre o una mujer cuando son grandiosas solo me hace mas daño, porque erosiono todo ese brillo, esa genialidad una vez sale por ultima vez de esas cuerdas vocales... La soledad, lo peor de todo es que a diferencia de vosotros a mi no me mata. Ni toda la desesperacion que he compartido con vosotros, el miedo... Ojala no fuese lo que soy, ojala fuese uno mas pisando la tierra humeda de la playa, o la arida del desierto. Ojala pudiese enjuagar mis labios con alguno de los miles de nectares dulces, o paladear los salados y picantes mas excitantes que se os han brindado. Y aunque quiero no puedo. Porque yo solo soy el fin. Soy la evanescencia. Soy la podredumbre. Soy la oscuridad. Soy... La Muerte.
Ese tema tan odiado para nosotros, casi tabu. Pero imaginad por un momento que esa abstraccion se materializase en un ser inmortal. Seria el ser mas desdichado que pisara no solo la Tierra, sino el Universo entero. A veces pensar en estas cosas nos ayudan a madurar la mente y enfrentarla a la naturaleza salvaje que es la vida. Como siempre, espero que disfruteis leyendo tanto como yo he disfrutado escribiendo esto. Un saludo a todos.
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